Dos mujeres en la peluquería:
- Gertrudis, estoy desesperada. En el terreno sexual, paso más hambre que un maestro de escuela. Claro, mi marido es del Opus Dei, y un día por el Opus y otro por el Dei... nada de nada.
- Ah, pues yo en este terreno estoy muy bien servida. Mi marido es luterano, y un día por el uter y el otro por el ano...
Cuando una máquina de tabaco o de chicle le devuelve el cambio, los duros se le caerán a los pies, mientras que las monedas de veinticinco rodarán lejos de su vista