El marido sale del baño desnudo y empieza a subir a la cama, cuando su mujer se queja diciendo como siempre:
- Tengo dolor de cabeza.
- Perfecto, casualmente estaba en el baño espolvoreándome el pene con aspirina. La puedes tomar oral o como supositorio... ¡cómo tú quieras!
Cuando una máquina de tabaco o de chicle le devuelve el cambio, los duros se le caerán a los pies, mientras que las monedas de veinticinco rodarán lejos de su vista