Un hombre ya en su lecho de muerte le dice a su esposa:
- Mi amor, antes de irme quiero confesarte algo... te he sido infiel con tu mejor amiga.
- Ya lo sabia - dijo ella. Asombrado el hombre pregunta:
- ¿En verdad que lo sabías?
- Claro, ¿por qué crees que te he envenenado?
El que no quiere jugar es el que gana todas las manos. Si todo sigue igual, usted perderá. Si todo se pone a su favor, perderá lo mismo. Gane o pierda, perderá